Sentada en el quicio de la ventana ,mientras contaba las gotas que estupidamente se estrellaban contra el cristal, observe que en el alfeizar de la ventana una mancha de barro, seguramente residuo de otra gran tormenta que dadas mis pocas habilidades como ama de casa habia olvidado limpiar, iba desapareciendo lentamente bajo el agua de lluvia.
Este hecho tan banal y tonto hizo que saltara como un resorte y ,bajando las escaleras de dos en dos, sali a la calle. y ,aunque la noche caia y el aire habia refrescado el ambiente, me plante en medio del asfalto y deje que la lluvia me envolviera.
Gotas grandes,transparentes, asepticas caian por mi cuerpo y se metian en mis ojos impidiendo que pudiera abrirlos. Note como ,a medida que mi ropa se empapaba de agua ,mi particular mancha de barro iba despegandose de mi alma....llore y mis lagrimas se mezclaron con la lluvia, en perfecta conjuncion, firmando la paz.
De vuelta a casa ,sonrei pensando en lo parecidos que son el sol y la lluvia, los dos son el final de una historia, de cielos grises o inviernos frios. Consecuencias de actos, resultados de esperas, pomada de heridas...porque todo pasa, todo se soluciona,todo tiene un porque y solo hay que esperar que la lluvia llegue y con ella el sol y la tranquilidad.
Y hasta que ese momento llegue solo queda seguir viendo como gotas de lluvia se estrellan estupidamente contra el cristal y esperar. A que? eso no lo se.
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